● La PrEP es una de las estrategias más efectivas prevenir su transmisión
● Pruebas rápidas y autoprueba facilitan diagnóstico temprano
Ciudad de México, 23 de abril de 2026.- Acabar con el sida en México en 2030 es una posibilidad, pero se requiere del compromiso sostenido de todos los sectores de la sociedad para crear un entorno que favorezca la prevención, el diagnóstico temprano y la atención de calidad, aseguró Rodrigo Moheno, director general de Fundación México Vivo.
“Con el fortalecimiento del diagnóstico temprano y la implementación de la prevención combinada, se tiene ya un avance significativo hacia el cumplimiento de las metas del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA)”, dijo.
Las metas nacionales proyectadas hacia 2030, en alineación con los objetivos propuestos por ONUSIDA --conocidos como las metas 95/95/95--, se integran con tres componentes fundamentales, a saber: que el 95% de las personas portadoras del virus conozcan su estado serológico; que el 95% de quienes han sido diagnosticados accedan a terapia antirretroviral; y que el 95% de los individuos bajo tratamiento alcancen la supresión viral.
Rodrigo Moheno destacó que para ello se requiere una cooperación interinstitucional y multisectorial desde la rectoría del estado y el liderazgo de las comunidades, porque “alcanzar dichos objetivos será posible solo con la colaboración de las organizaciones de la Sociedad Civil, pero también de las instituciones de salud, de la iniciativa privada, de la academia, de los medios de comunicación, del sistema educativo y de los organismos internacionales para superar los retos que implican el estigma y la discriminación, así como para facilitar y hacer más expedito el diagnóstico, el inicio inmediato de tratamiento, y acelerar el acceso a la profilaxis pre-exposición (PrEP)".
Y es que, destacó, en México contamos con herramientas innovadoras y altamente eficaces para combatir el VIH, como la PrEP, una de las estrategias más efectivas basadas en evidencia para prevenir su transmisión, cuya efectividad en intervenciones se ha documentado en la revista The Lancet, que reveló que la PrEP es de gran ayuda para prevenir nuevos casos de VIH; no obstante, el impacto depende del alcance de la PrEP hacia las personas con mayor riesgo en la población, así como de la adherencia y persistencia en el tratamiento; es decir, a mayores niveles de cobertura con PrEP, una mayor reducción de diagnósticos positivos.
“La PrEP se ha consolidado como una herramienta fundamental dentro del enfoque de prevención combinada que agrupa múltiples estrategias para ofrecer una protección integral a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, respaldada por evidencia científica que la consolida como una parte esencial de la respuesta al VIH, y como parte de la gran oportunidad en nuestro país para evitar nuevas infecciones”.
Apuntó que el cambio de paradigma en el modelo de atención al VIH en el año 2019 fue un parteaguas con el acceso gratuito a los tratamientos antirretrovirales de última generación, pero se debe fortalecer el diagnóstico temprano para vincular a las personas a tratamiento antirretroviral y complementar con acciones de prevención combinada y educación.
“Abordamos la consejería y asesoría en salud sexual de manera integral y enfocada en cada persona y en sus necesidades individuales, para brindar un acompañamiento que fortalezca y empodere a cada persona para mejorar su salud sexual integral, posterior al diagnóstico y atención respectiva, y brindando permanentemente educación en sexualidad a millones de personas, para empoderarse con la información científica de calidad que fomente estilos de vida con mayor salud, disfrute, bienestar y plenitud".
Añadió que dicho enfoque personalizado reconoce que la atención integral al VIH debe considerar no solo los aspectos médicos, sino también los contextos sociales de la salud, incluyendo el estigma y la discriminación que aún enfrentan las personas con VIH en países como México, frente a tanta ignorancia, desinformación, doble moral, prejuicios y estigmas en torno a la sexualidad.
Moheno recordó que la implementación exitosa de las estrategias posiciona a nuestro país como un referente regional en la respuesta al VIH, demostrando que es posible avanzar significativamente hacia la eliminación del sida como problema de salud pública cuando se combinan herramientas científicamente probadas con un enfoque centrado en las personas y sus derechos, así como la colaboración entre organizaciones e instituciones de salud gubernamentales.
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